Las necesidades actuales de una sociedad sumida en una crisis habitacional –con un déficit de al menos 3,5 millones de viviendas–, la demanda de las nuevas generaciones (que necesitan cumplir sus deseos de una casa propia) y los valores para adquirir una propiedad ofrecen una oportunidad para pensar creativamente y sustentablemente la construcción.

 

Culturalmente la casa tradicional de ladrillo fue implantada en la mente de nuestra sociedad por décadas. A todos nos criaron en un hogar con paredes tradicionales y techo de tejas. Pero hoy los materiales han cambiado y proponen innumerables mejoras en su condición de ahorro energético y de rápida construcción. Los proyectos de EcoUrbaners contemplan esa evolución necesaria en el sector de las viviendas, que ya está ocurriendo en el mundo bajo el concepto de casas modulares. ¿Qué son y qué beneficios traen? 

 

Como el propio nombre indica, las casas modulares son aquellas que están constituidas por módulos o volúmenes cerrados que contienen ya los espacios interiores. Los módulos, bien por sí solos o en combinación con otros, dan lugar a la forma definitiva de la casa. Este sistema constructivo se conoce también como prefabricación 3D porque la vivienda ya está formada casi en su totalidad mediante cubos en tres dimensiones cuando llega a la parcela.

 

Hoy explotó el mercado por necesidad y por tendencia y ya son muchos los que deciden vivir en este tipo de hogares: prácticos, cómodos, transportables, accesibles y sustentables.

Imagen del sitio de EcoUrbaners

 

El 90 por ciento de la obra se realiza en una planta industrial. El 10 por ciento restante se ejecuta en el terreno y tiene que ver con las instalaciones de la casa a los servicios públicos, agua, luz y la cámara séptica. Al hacerse en una planta, los tiempos de construcción son muy rápidos. En el mejor de los casos, en 90 días una vivienda de 90 metros cuadrados puede estar terminada y el proceso de fabricación no se ve afectado por las condiciones climáticas. La construcción en seco asegura una mínima huella ecológica.

 

Los módulos son resistentes y durables, no presentan problemas de filtraciones, humedad, rajaduras, ni otros inconvenientes que suelen tener quienes habitan en una vivienda tradicional ya que se fabrican con materiales de altos estándares: Doble vidrio hermético, revestimientos novedosos, perfilería de acero con mayores resistencias que el hormigón, son algunas de las opciones que el cliente puede elegir al momento de la compra. Por citar otro ejemplo, la composición de las paredes con celulosa proyectada le brinda una óptima temperatura de confort. Éste es el material con mayor poder de aislación disponible en el mercado. 

Bio Cabina Sola modelo ABC18: (link a venta de la vivienda)

 

Como ventajas adicionales de su practicidad podemos mencionar que fácilmente pueden desmontarse y trasladarse a otro terreno si deciden cambiar de barrio -se cargan a un camión con una grúa- y también pueden ampliarse con el tiempo.

 

Este método constructivo también sale victorioso en términos de presupuesto ya que reduce los costos un 40 por ciento respecto del método tradicional. En tanto se construye en un entorno cerrado, es decir, la planta industrial, los obreros no tienen que trasladarse, no hay inclemencias climáticas y las casas se fabrican en “serie” por mano de obra especializada en cada rubro. El tiempo de ejecución de la obra se reduce drásticamente.

Modelo Mesopotámico de 2 plantas: (link a venta de la vivienda)

 

En cuanto al metraje, en tanto que la construcción se realiza por módulos, no tiene límites: a mayor necesidad de metros, más módulos. No hay excavación de cimientos en el terreno, dado que el montaje se realiza sobre pilotes de apoyo y, posteriormente, la vivienda se puede mover a cualquier lugar a voluntad sin afectar la tierra. Eso no es todo. Hay una utilización óptima de los recursos: el uso de materiales de construcción tradicionales como la madera, el hormigón, el yeso de revestimiento, el agua y el vidrio aislante se reduce al mínimo. La eficiencia es máxima.

 

En resumen, durante su construcción, el uso de materiales, la gestión de residuos, el ahorro energético, el bajo impacto en obra, hacen del sistema una opción de alto interés en términos de sostenibilidad. Finalmente, en lo que refiere a su uso, la vivienda consume poca energía eléctrica y los materiales herméticos le otorgan aislación térmica y acústica. Además, es incombustible, no es comestible por insectos ni roedores y es hidrorepelente, es decir que el agua y la humedad no la afectan. Los módulos fabricados pueden instalarse en cualquier tipo de terreno. Son antisismos y auto-portantes, por lo cual pueden apoyarse sobre pilotines, zapata corrida o platea.

 

Existe un Canal EcoUrbaners de Telegram donde estamos creando una Comunidad entre quienes compartimos la filosofía de vivir en armonía y cuidado de la naturaleza en urbanizaciones sustentables con construcciones bioproducto.

 

Redacción: Ignacio Billinghurst

 

Seguinos en nuestras redes de Ecourbaners:

LinkedIn

Instagram

Telegram

 

Seguinos en nuestras redes de Ingenia Eco:

LinkedIn

Facebook

Instagram

0 réponses

Laisser un commentaire

Participez-vous à la discussion?
N'hésitez pas à contribuer!

Laisser un commentaire

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée. Les champs obligatoires sont indiqués avec *